Las raíces coloniales: Francia en Indochina
Para entender por qué Estados Unidos se enzarzó en la guerra más larga y traumática de su historia, hay que remontarse a finales del siglo XIX, cuando Francia convirtió Vietnam, Laos y Camboya en la Indochina Francesa. Durante décadas, el movimiento nacionalista vietnamita creció en la clandestinidad. El joven Ho Chi Minh —nacido Nguyen Sinh Cung en 1890— pasó años en París, Moscú y Cantón, donde absorbió tanto el nacionalismo anticolonial como el marxismo-leninismo. En 1930 fundó el Partido Comunista Indochino.
La Segunda Guerra Mundial cambió el tablero. Japón ocupó Indochina en 1940-41 y desplazó a la administración francesa. Ho Chi Minh fundó en 1941 el Viet Minh —Liga para la Independencia de Vietnam— con un programa que mezclaba comunismo y nacionalismo. En agosto de 1945, aprovechando la rendición japonesa, el Viet Minh tomó Hanói en la llamada Revolución de Agosto y Ho Chi Minh proclamó la independencia de Vietnam el 2 de septiembre de 1945, citando la Declaración de Independencia americana.

La Primera Guerra de Indochina y la derrota francesa
Francia no reconoció la independencia y regresó con fuerzas militares. La Primera Guerra de Indochina (1946-1954) fue una guerra de desgaste en la que el Viet Minh, dirigido militarmente por el general Vo Nguyen Giap, utilizó tácticas de guerrilla maoístas: evitar el combate directo, desgastar al enemigo, y esperar a que la opinión pública francesa se agotara. El desenlace fue la catastrófica derrota francesa en Dien Bien Phu (marzo-mayo de 1954), donde una guarnición de 15.000 soldados fue rodeada y aplastada por el Viet Minh tras 56 días de asedio.
Los Acuerdos de Ginebra de julio de 1954 dividieron provisionalmente Vietnam en dos zonas: Vietnam del Norte comunista bajo Ho Chi Minh al norte del Paralelo 17, y Vietnam del Sur bajo el gobierno pro-occidental de Ngo Dinh Diem al sur. Los acuerdos preveían elecciones nacionales en 1956 para reunificar el país. Esas elecciones nunca se celebraron: Diem —con el apoyo americano— se negó a convocarlas, sabiendo que Ho Chi Minh las ganaría con facilidad.
La intervención americana: de asesores a combatientes
Estados Unidos apoyó a Vietnam del Sur desde el principio, aplicando la Teoría del Dominó formulada por el presidente Eisenhower en 1954: si Vietnam del Sur caía ante el comunismo, caerían también Laos, Camboya, Tailandia, Birmania y posiblemente India. El presidente John F. Kennedy incrementó el número de asesores militares americanos de 900 en 1961 a 16.000 en 1963. Pero el régimen de Diem era corrupto, represivo y cada vez más impopular. En noviembre de 1963, con la aquiescencia tácita americana, un golpe militar asesinó a Diem. Tres semanas después, Kennedy fue asesinado en Dallas.
El presidente Lyndon B. Johnson heredó un Vietnam del Sur en crisis. El pretexto para la escalada masiva fue el Incidente del Golfo de Tonkín de agosto de 1964: el destructor USS Maddox reportó haber sido atacado por lanchas torpederas norcoreanas el 2 de agosto, y un segundo ataque fue reportado —de manera mucho más dudosa— el 4 de agosto. Johnson utilizó los incidentes para obtener del Congreso la Resolución del Golfo de Tonkín, que le daba carta blanca para escalar la guerra sin declaración formal de guerra.

La escalada: de 1965 a la americanización de la guerra
En marzo de 1965, los primeros Marines americanos desembarcaron en Da Nang. Para finales de 1965 había 184.000 soldados americanos en Vietnam; para finales de 1968, la cifra alcanzó los 536.000. Estados Unidos aplicó la estrategia de «attrition» del general Westmoreland: usar la superioridad de fuego para matar enemigos más rápido de lo que podían ser reemplazados. Los bombardeos del programa Rolling Thunder arrojaron sobre Vietnam del Norte más toneladas de bombas que las lanzadas durante toda la Segunda Guerra Mundial en todos los teatros.
Pero la estrategia tenía un defecto fundamental: el enemigo no necesitaba ganar batallas para ganar la guerra. Solo necesitaba sobrevivir y mantener el conflicto el tiempo suficiente para erosionar la voluntad política americana. El general Giap comprendió perfectamente que el centro de gravedad de la guerra no estaba en las junglas de Vietnam sino en la opinión pública de los Estados Unidos. La Ofensiva del Tet de 1968 fue el momento en que esa estrategia demostró su eficacia definitiva.
El papel de la URSS y China: la guerra fría en Asia
La guerra de Vietnam no fue solo un conflicto local: fue uno de los principales escenarios de confrontación indirecta de la Guerra Fría. La Unión Soviética suministró a Vietnam del Norte armamento antiaéreo, misiles tierra-aire SA-2, tanques, artillería y apoyo logístico esencial. China proporcionó enormes cantidades de material bélico y decenas de miles de soldados de apoyo en funciones logísticas y antiaéreas. Sin el apoyo soviético-chino, Vietnam del Norte no habría podido sostener una guerra prolongada contra el poder americano.
La guerra de Vietnam fue también, en cierto modo, un reflejo de la rivalidad sino-soviética: tanto Moscú como Pekín querían influencia en Hanói, y Ho Chi Minh navegó hábilmente entre los dos gigantes comunistas para maximizar la ayuda sin subordinarse completamente a ninguno. Esta dimensión de la guerra es frecuentemente olvidada, pero fue determinante para el resultado final.
La estrategia de Hanói: paciencia, sacrificio y voluntad política
Mientras el ejército americano buscaba una victoria rápida y decisiva, los líderes de Vietnam del Norte adoptaron deliberadamente una estrategia de guerra prolongada basada en las enseñanzas de Mao Zedong y adaptadas por el general Vo Nguyen Giap. La premisa fundamental era que Estados Unidos, como democracia con opinión pública y ciclos electorales, no podría sostener políticamente una guerra indefinida con miles de bajas anuales. El tiempo estaba del lado de Hanói si conseguían sobrevivir lo suficiente.
Esta estrategia implicaba aceptar pérdidas que habrían destruido a cualquier ejército occidental. En los peores años de la guerra, Vietnam del Norte perdía entre 5.000 y 10.000 hombres por mes. El sistema de reclutamiento norcoreano era total: todos los hombres en edad militar estaban sujetos a servicio obligatorio. La Ruta Ho Chi Minh —la red de caminos, túneles y rutas de suministro que atravesaba Laos y Camboya— mantenía el flujo de hombres y material hacia el sur a pesar de los bombardeos americanos constantes. Se estima que los americanos arrojaron sobre esa ruta más toneladas de bombas que en toda la Segunda Guerra Mundial, sin conseguir cortarla.
El movimiento antibelicista en Estados Unidos
Una dimensión crucial de las causas del desenlace de Vietnam fue el movimiento antibelicista americano, que se convirtió en uno de los movimientos sociales más poderosos de la historia americana. Las universidades fueron el epicentro: en mayo de 1970, la Guardia Nacional de Ohio mató a cuatro estudiantes en la Universidad de Kent State durante una protesta contra la invasión americana de Camboya. La fotografía de la estudiante Mary Ann Vecchio arrodillada junto al cuerpo de un estudiante muerto se convirtió en una de las imágenes más icónicas del siglo XX y desencadenó huelgas en cientos de universidades americanas.
El movimiento antibelicista no fue la causa de la derrota americana —esa simplificación ignora los fracasos militares y estratégicos reales— pero sí limitó las opciones del gobierno americano y aceleró la presión para retirar las tropas. La combinación de la Ofensiva del Tet, el movimiento antibelicista, el escándalo de los Papeles del Pentágono —documentos secretos que revelaban que los sucesivos gobiernos habían mentido sistemáticamente sobre el estado de la guerra— y el escándalo Watergate creó una crisis de credibilidad institucional americana sin precedentes que hizo políticamente imposible continuar la guerra.
El Agente Naranja y el legado medioambiental y sanitario
Entre 1962 y 1971, el ejército americano roció sobre Vietnam unos 76 millones de litros de herbicidas, principalmente el Agente Naranja —llamado así por el color de los bidones en que se transportaba—, sobre la selva vietnamita en la operación Ranch Hand. El objetivo era defoliar la jungla para privar al Viet Cong de cobertura y destruir sus cultivos alimentarios. El Agente Naranja contenía dioxina TCDD, uno de los compuestos más tóxicos conocidos. Sus efectos sanitarios han sido devastadores: cánceres, malformaciones congénitas en hijos y nietos de los expuestos, enfermedades neurológicas. En Vietnam, más de tres millones de personas son consideradas víctimas del Agente Naranja. Entre los propios veteranos americanos, la incidencia de ciertos tipos de cáncer es significativamente más alta que en la población general. El gobierno americano tardó décadas en reconocer la responsabilidad y compensar a los veteranos afectados.
El Memorial de Vietnam: cicatrices que no cierran
El Vietnam Veterans Memorial de Washington D.C., inaugurado en 1982 y diseñado por la arquitecta Maya Lin —entonces estudiante de arquitectura de 21 años—, es una de las obras más poderosas y controvertidas de la arquitectura conmemorativa del siglo XX. Dos muros de granito negro en forma de «V» llevan grabados los nombres de los 58.281 americanos muertos o desaparecidos en Vietnam, ordenados cronológicamente. Los visitantes se ven reflejados en el granito pulido junto a los nombres de los muertos, creando una fusión entre los vivos y los caídos que muchos veteranos describen como la primera vez que sintieron que su sacrificio era reconocido. Más de cuatro millones de personas visitan el memorial cada año, convirtiéndolo en uno de los monumentos más visitados de Washington. Es el epílogo más apropiado de una guerra que dividió a Estados Unidos como ninguna otra desde la Guerra Civil.