SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

Auschwitz y el Holocausto: La Maquinaria del Exterminio Nazi

En la historia de la humanidad no existe crimen comparable en su escala, su sistematización y su frialdad burocrática al Holocausto. Entre 1941 y 1945, el régimen nazi de Adolf Hitler asesinó deliberada y metódicamente a seis millones de judíos europeos —dos tercios de todos los judíos que vivían en Europa— junto a centenares de miles de gitanos, discapacitados, homosexuales, prisioneros de guerra soviéticos, testigos de Jehová y opositores políticos. El epicentro de este exterminio industrializado fue el complejo de campos de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, en la Polonia ocupada, donde más de un millón de personas —la mayoría judíos— fueron asesinadas entre 1942 y 1944.

Los orígenes: de la persecución al exterminio

El Holocausto no fue el resultado de una decisión tomada un día concreto sino el punto de llegada de una escalada de persecución que comenzó en 1933 con la llegada de Hitler al poder. Las Leyes de Núremberg de 1935 privaron a los judíos de la ciudadanía alemana. La Kristallnacht de noviembre de 1938 destruyó miles de sinagogas y negocios judíos. Con el inicio de la guerra en 1939 y la ocupación de Polonia —donde vivían tres millones de judíos—, la persecución se intensificó: guetos, trabajos forzados, humillaciones sistemáticas.

El salto hacia el exterminio masivo llegó en 1941. Las Einsatzgruppen, unidades móviles de las SS que seguían al Ejército en su avance por la URSS, comenzaron a fusilar a comunidades judías enteras. En Babi Yar, barranco cerca de Kiev, 33.771 judíos fueron fusilados en dos días en septiembre de 1941. La Conferencia de Wannsee de enero de 1942, presidida por Reinhard Heydrich, coordinó la «Solución Final de la Cuestión Judía»: el exterminio sistemático de todos los judíos de Europa.

Auschwitz: la máquina de matar

El complejo de Auschwitz-Birkenau fue el mayor y más mortífero de los campos de exterminio nazis. Establecido en 1940 como campo de concentración para prisioneros polacos, fue ampliado y transformado en 1942 en el principal centro de exterminio del programa de la Solución Final. El campo principal (Auschwitz I) albergaba la infame entrada con el letrero «Arbeit macht frei» (El trabajo os hace libres). Birkenau (Auschwitz II), a tres kilómetros, fue construido específicamente para el exterminio masivo y contaba con cuatro complejos de cámaras de gas y crematorios capaces de matar y cremar miles de personas al día.

El proceso era brutalmente eficiente. Los trenes llegaban desde toda Europa ocupada con vagones de ganado atestados de deportados que habían viajado durante días sin agua ni comida. En el andén de selección de Birkenau, médicos de las SS —entre ellos el infame Josef Mengele— decidían en segundos el destino de cada persona: los considerados aptos para el trabajo (hombres jóvenes y mujeres sin niños) iban a los barracones. El resto —ancianos, niños, madres con bebés, enfermos— era conducido directamente a las cámaras de gas, donde se les decía que iban a ducharse. Morían en quince a veinte minutos. De todos los deportados a Auschwitz, aproximadamente el 80% fue asesinado a su llegada sin ser registrado siquiera.

La vida en el campo: supervivencia y resistencia

Los que sobrevivían la selección inicial eran tatuados con un número en el antebrazo —única instancia en la historia en que seres humanos fueron marcados así— y sometidos a un régimen diseñado para degradarlos y matarlos lentamente. Raciones de hambre, trabajo extenuante, condiciones sanitarias inhumanas, temperaturas extremas y violencia arbitraria constante. La esperanza de vida media de un prisionero en Auschwitz era de pocas semanas o meses. En el peor período de 1944, durante la deportación masiva de los judíos húngaros, llegaban a Auschwitz hasta 12.000 personas al día.

Hubo resistencia. El 7 de octubre de 1944, los Sonderkommando —prisioneros judíos forzados a operar los crematorios— se rebelaron, matando a varios guardias SS y destruyendo parcialmente el Crematorio IV. Fueron aplastados: los supervivientes fueron ejecutados. Fuera de Auschwitz, el Levantamiento del Gueto de Varsovia en 1943 fue la mayor resistencia armada judía de la guerra: durante casi un mes, combatientes con escasas armas resistieron a las SS hasta que el gueto fue completamente destruido.

La liberación y el descubrimiento del horror

En enero de 1945, ante el avance soviético, las SS evacuaron la mayoría de los prisioneros en las «marchas de la muerte» hacia campos en el interior de Alemania. Decenas de miles murieron de agotamiento, frío y hambre en esas marchas. El 27 de enero de 1945, soldados del Ejército Rojo llegaron a Auschwitz y encontraron a 7.650 prisioneros supervivientes, demasiado débiles para caminar. Encontraron también 370.000 trajes de hombre, 836.000 prendas de mujer, siete toneladas de cabello humano y enormes cantidades de gafas, prótesis y juguetes de niños, evidencia muda del millón de vidas destruidas en aquel lugar.

El 27 de enero es hoy el Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas del Holocausto, establecido por la ONU en 2005. La fecha de la liberación de Auschwitz fue elegida deliberadamente.

El legado: memoria y responsabilidad

El Holocausto no fue solo un crimen alemán: requirió la complicidad activa o pasiva de colaboradores en toda Europa ocupada, la indiferencia de los países que cerraron sus fronteras a los refugiados judíos antes de la guerra, y la lentitud de los aliados en reconocer y reaccionar ante lo que ocurría. El bombardeo de las vías ferroviarias que conducían a Auschwitz fue debatido y rechazado por los aliados hasta prácticamente el final de la guerra.

Auschwitz-Birkenau, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979, recibe hoy más de dos millones de visitantes al año. A medida que los últimos supervivientes envejecen y mueren, la responsabilidad de la memoria recae sobre las generaciones siguientes. «Primo Levi advirtió: ‘Si comprender es imposible, conocer es necesario’». El Holocausto, el crimen más documentado de la historia humana, no permite excusas de ignorancia. Solo exige memoria, vigilancia y la determinación de que nunca más.

Los Sonderkommando: los testigos forzados del horror

Entre los aspectos más perturbadores de la maquinaria de exterminio de Auschwitz estaban los Sonderkommando, grupos de prisioneros judíos obligados bajo amenaza de muerte inmediata a operar las cámaras de gas y los crematorios. Estos hombres —cuyo número osciló entre 300 y 900 en distintos momentos— tenían que guiar a los recién llegados hacia los vestuarios, recoger la ropa y los objetos de valor, extraer los cuerpos de las cámaras de gas, arrancar los dientes de oro, cortar el cabello de las mujeres, y operar los hornos crematorios. A cambio recibían mejores raciones y condiciones de vida relativamente privilegiadas dentro del campo. Las SS los renovaban periódicamente liquidando a los que sabían demasiado y reemplazándolos con nuevos llegados.

Algunos miembros de los Sonderkommando lograron esconder testimonios escritos en latas enterradas cerca de los crematorios. Estos Scrolls of Auschwitz, escritos en yiddish por el griego Zalman Gradowski y por otros, fueron encontrados después de la guerra y constituyen un testimonio único desde el interior del sistema de exterminio. Gradowski escribió: «He enterrado estos escritos debajo de las cenizas de mis compañeros, con la esperanza de que algún día sean encontrados y el mundo sepa lo que ocurrió aquí». Fue asesinado en 1944. Sus escritos sobrevivieron.

La universalidad del Holocausto: más allá de los judíos

Aunque los judíos fueron las víctimas principales y el objetivo central del exterminio sistemático —con seis millones de muertos, dos tercios de todos los judíos europeos—, el régimen nazi extendió su política de exterminio a otros grupos. Los Roma y Sinti (gitanos) sufrieron el Porajmos (la «devoración» en romaní): se estima que entre 220.000 y 500.000 personas fueron asesinadas, representando hasta el 70% de la población romaní europea en algunos países. Las personas con discapacidad habían sido las primeras víctimas del programa de eutanasia Aktion T4, que asesinó a unas 200.000 personas entre 1939 y 1945. Los homosexuales, identificados con el triángulo rosa, fueron deportados a campos de concentración; se estima que entre 10.000 y 15.000 murieron en ellos. Los prisioneros de guerra soviéticos fueron tratados con una brutalidad particular: de los 5,7 millones capturados por Alemania, aproximadamente 3,3 millones murieron en cautiverio de hambre, frío y malos tratos deliberados.

El juicio de Eichmann y la banalidad del mal

La reflexión filosófica más influyente sobre el Holocausto surgió de un juicio celebrado en Jerusalén en 1961. Adolf Eichmann, el burócrata de las SS que había coordinado logísticamente la deportación de millones de judíos a los campos de exterminio, había huido a Argentina tras la guerra bajo identidad falsa. El Mossad israelí lo capturó en 1960 y lo trasladó clandestinamente a Israel para ser juzgado. La filósofa alemana de origen judío Hannah Arendt cubrió el juicio para la revista The New Yorker y publicó sus reflexiones en el libro Eichmann en Jerusalén: Un estudio sobre la banalidad del mal (1963). La tesis de Arendt —que Eichmann no era un monstruo sádico sino un burócrata mediocre que había actuado sin pensar, simplemente cumpliendo órdenes dentro del sistema— fue enormemente polémica pero abrió debates filosóficos sobre la naturaleza del mal que continúan hasta hoy. Eichmann fue ejecutado el 1 de junio de 1962. Es el único civil ejecutado por la justicia israelí en la historia del Estado.

Las víctimas de Auschwitz: cómo se establecieron las cifras

Durante décadas circularon cifras muy dispares sobre Auschwitz, desde los cuatro millones del monumento soviético hasta rebajas interesadas promovidas por el negacionismo. La cifra que hoy acepta la historiografía procede del trabajo del historiador polaco Franciszek Piper, que cruzó listas de deportación de cada país de origen, registros ferroviarios y documentación del propio campo. Es una estimación, y como tal se presenta.

GrupoDeportados a AuschwitzMuertos en el campo
JudíosAlrededor de 1.100.000En torno a 1.000.000
Polacos no judíos140.000-150.00070.000-75.000
Roma y sintiUnos 23.000Unos 21.000
Prisioneros de guerra soviéticosUnos 15.000Unos 14.000
Otros gruposUnos 25.00010.000-15.000
TotalCerca de 1.300.000Unos 1.100.000
Alrededor del 90 % de las víctimas fueron asesinadas en las cámaras de gas de Birkenau, la mayoría en las horas siguientes a su llegada
Estimaciones de Franciszek Piper para el Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau, hoy aceptadas por el consenso historiográfico.
Entrada al campo principal de Auschwitz I
Entrada al campo principal de Auschwitz, fotografiada en 1945. Dominio público, Wikimedia Commons.

Qué dicen los documentos

Las SS intentaron borrar las huellas: volaron los crematorios de Birkenau en noviembre de 1944 y enero de 1945 y quemaron archivos antes de la evacuación. Pese a ello, Auschwitz es uno de los crímenes mejor documentados de la historia, y conviene saber de dónde procede exactamente lo que sabemos.

La propia burocracia del campo

La administración de las SS generaba papel constantemente: registros de entrada, libros de defunciones, hojas de recuento diario, pedidos de Zyklon B, planos de los crematorios con sus capacidades y facturas de las empresas constructoras. Buena parte se conservó porque no dio tiempo a destruirla. Los Sterbebücher o libros de difuntos, devueltos por la Unión Soviética en 1989, registran nominalmente decenas de miles de muertes.

El testimonio de los responsables

Rudolf Höss, comandante del campo, declaró en Núremberg y escribió en prisión unas memorias detalladas antes de ser ejecutado en 1947. Su relato coincide con la documentación material en lo esencial, aunque exageró algunas cifras. A ello se suman los interrogatorios y procesos de Cracovia y los juicios de Fráncfort de los años sesenta, con centenares de declaraciones de personal del campo.

Los informes de los fugados

En abril de 1944, Rudolf Vrba y Alfréd Wetzler escaparon de Birkenau y elaboraron un informe con la disposición del campo, el funcionamiento de las cámaras de gas y estimaciones de víctimas. Llegó a los aliados aquel verano y contribuyó a frenar las deportaciones desde Hungría. Su descripción de las instalaciones se confirmó punto por punto tras la liberación.

La evidencia fotográfica y material

Se conservan el llamado Álbum de Auschwitz, con fotografías tomadas por las SS de la llegada de un transporte húngaro en 1944; cuatro fotografías clandestinas hechas por miembros del Sonderkommando; fotografías aéreas aliadas de 1944 que muestran los crematorios en funcionamiento; y los propios restos de las instalaciones, estudiados arqueológicamente sobre el terreno.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas personas murieron en Auschwitz?

Alrededor de 1.100.000 de los cerca de 1.300.000 deportados, según las estimaciones de Franciszek Piper aceptadas por el Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau. Aproximadamente un millón eran judíos. La cifra de cuatro millones que figuró en el monumento soviético hasta 1990 carecía de base documental.

¿Qué diferencia había entre Auschwitz I, Birkenau y Monowitz?

Auschwitz I era el campo original, administrativo y de prisioneros. Auschwitz II-Birkenau concentraba las cámaras de gas y los crematorios y fue el principal centro de exterminio. Auschwitz III-Monowitz era un campo de trabajo esclavo ligado a la planta química de IG Farben.

¿Cuándo fue liberado Auschwitz?

El 27 de enero de 1945, por tropas del Ejército Rojo. Encontraron a unos 7.000 prisioneros que no habían podido ser evacuados. Días antes, las SS habían forzado a unos 60.000 detenidos a emprender marchas de evacuación en pleno invierno, en las que murieron miles.

¿Cómo se sabe lo ocurrido si las SS destruyeron las pruebas?

Porque la destrucción fue tardía e incompleta. Se conservan archivos administrativos, pedidos de gas, planos de los crematorios, fotografías aéreas aliadas, testimonios de perpetradores en juicios y miles de declaraciones de supervivientes que coinciden entre sí y con la evidencia material del recinto.

¿Qué era la selección en la rampa?

El procedimiento por el que un médico de las SS decidía, en el andén de llegada y en cuestión de segundos, quién sería registrado como prisionero para trabajos forzados y quién sería enviado de inmediato a las cámaras de gas. La mayoría de niños, ancianos, enfermos y mujeres con hijos pequeños fue asesinada sin llegar a ser registrada.

Fuentes

  • Piper, Franciszek, Auschwitz: How Many Perished. Jews, Poles, Gypsies, 1992.
  • Gutman, Yisrael y Berenbaum, Michael (eds.), Anatomy of the Auschwitz Death Camp, 1994.
  • Hilberg, Raul, La destrucción de los judíos europeos, 1961.
  • Rees, Laurence, Auschwitz: Los nazis y la Solución Final, 2005.
  • Vrba, Rudolf y Wetzler, Alfréd, Informe sobre Auschwitz, 1944.
  • Höss, Rudolf, Yo, comandante de Auschwitz, edición crítica de sus memorias de 1946.
  • Auschwitz, Enciclopedia del Holocausto, United States Holocaust Memorial Museum.
  • Cronología de Auschwitz, Enciclopedia del Holocausto, United States Holocaust Memorial Museum.
  • Por qué no bombardearon Auschwitz, Enciclopedia del Holocausto, USHMM.
Fotografía aérea aliada del complejo de Auschwitz-Birkenau tomada en 1944
Reconocimiento aéreo aliado sobre el complejo de Auschwitz-Birkenau, 1944. Archivos Nacionales de EE.UU., dominio público.

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