Un conflicto con raíces coloniales
La Guerra de Vietnam (1955-1975) fue uno de los conflictos más traumáticos del siglo XX, especialmente para Estados Unidos, que sufrió su primera derrota militar en un conflicto bélico importante. Pero entender por qué ocurrió requiere retroceder mucho antes de la llegada de los primeros asesores americanos: requiere entender cien años de colonialismo francés, la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico, el ascenso del comunismo y la obsesión de Washington con la «Teoría del Dominó».

El colonialismo francés y el nacimiento del Viet Minh
Vietnam fue colonia francesa desde 1887, parte de la Indochina francesa junto con Laos y Camboya. Bajo el dominio colonial, los vietnamitas sufrieron severas restricciones políticas, económicas y culturales. La resistencia anticolonial tomó múltiples formas, pero la más efectiva fue el movimiento comunista y nacionalista encabezado por Ho Chi Minh, un revolucionario formado en París, Moscú y China que fundó el Viet Minh (Liga para la Independencia de Vietnam) en 1941.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Japón ocupó Indochina francesa. Ho Chi Minh y el Viet Minh resistieron la ocupación japonesa con el apoyo — irónico en retrospectiva — de la Oficina de Servicios Estratégicos americana (precursora de la CIA). Cuando Japón se rindió en agosto de 1945, Ho Chi Minh proclamó la independencia de Vietnam en Hanói, citando en su discurso la Declaración de Independencia americana.
La guerra de Indochina francesa (1946-1954)
Francia no aceptó la independencia y regresó para reimplantar su dominio colonial. La guerra duró ocho años y terminó con la catastrófica derrota francesa en la Batalla de Dien Bien Phu (1954), donde el Viet Minh rodeó y destruyó una gran guarnición francesa en un remoto valle. Los Acuerdos de Ginebra de 1954 dividieron Vietnam en dos: el norte comunista bajo Ho Chi Minh y el sur bajo Ngo Dinh Diem, con elecciones de reunificación previstas para 1956 que nunca se celebraron.

La Teoría del Dominó y la escalada americana
Estados Unidos comenzó a involucrarse en Vietnam durante la administración Eisenhower, financiando al gobierno survietnamita bajo la Teoría del Dominó: si Vietnam del Sur caía en manos comunistas, arrastraría sucesivamente a Laos, Camboya, Tailandia, Indonesia… como fichas de dominó. Esta teoría, aunque simplista, capturaba una preocupación real: el comunismo estaba en expansión en Asia tras la victoria de Mao en China (1949) y la guerra de Corea.
Los gobiernos de Kennedy y Johnson escalaron gradualmente el compromiso americano. Tras el incidente del Golfo de Tonkín en agosto de 1964 — en el que se afirmó, falsamente según documentos posteriores, que buques de guerra americanos habían sido atacados por Vietnam del Norte — el Congreso aprobó una resolución que daba al presidente poderes casi ilimitados para intervenir en Vietnam. Para 1969, había 543.000 soldados americanos en Vietnam. La guerra había atrapado a Estados Unidos en el mismo callejón sin salida que antes había atrapado a Francia.